El hombre y la mujer contemporáneos perdieron el amor propio (Nihilismo), su cultura de la dialéctica, su política y su religión se lo arrebataron. Y ahora intentan, como una pulga, colocarse una inmensa lupa delante de sí para hacerse ver más grande de lo que realmente son.
Esa lupa es la seguridad a toda costa. El dinero no como satisfacción de sus verdaderos propósitos, sino como obtención de lo que vale para todos; el poder; como dominación de muchos; y la fama, como el reconocimiento de las masas. Pero la imagen que proyecta la lupa es grotesca, porque una pulga agigantada no es más que un insecto horrible. Quienes superen el nihilismo y se reconcilien con ellos mismos reunirá la fuerza para vivir en su Voluntad Irresistible, serán capaces de escuchar a su cuerpo y darse sus valores. De no hacerlos son simples figuras de cartón que deambulan por calles y avenidas; son parodias de lo comúnmente aceptado.
Este libro intenta trazar los límites de lo que el autor considera la Teoría de la Voluntad Irresistible, tomando con pinzas de la obra de Friedrich Nietzsche y de Salvados Dalí. Para concluir en un manifiesto Postnihilista inádito, como la interpretación de un poro de la realidad que contribuya a la superación de la modernidad.
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